BUCXOK O LIBRO DE LOS DESTINOS
Los mayas también tuvieron horóscopos o “famas”....consistían en proponer que cada niño, dependiendo de la hora, día, mes y año en que nacía, tenía un pronóstico que, si era bueno, le daba aptitudes o predisposiciones para determinadas actividades, y si era malo, había que cuidarlo con especial atención, y de esa manera la educación, con toda seguridad, tenía más probabilidades de éxito al dirigirla mejor.
Cuando un niño maya nacía, no se le imponía un nombre como a nosotros, sino que él mismo lo escogía cuando su comunidad ya lo consideraba un adulto. Durante su infancia, el niño maya tenía por nombre el mismo de la fecha del calendario del año en el que había nacido. Así, por ejemplo, si nacía en un día Siete Cauac su nombre era Uuc Cauac y se trataría de un niño con mucha imaginación cuyo espíritu animal o nagual correspondiente fuera el quetzal, ave de precioso y estimado plumaje.
Los padres mayas consultaban al sacerdote “adivinador” para que él les diera más detalles de su hijo y seguramente el sabio les decía que como no tendría mucha habilidad verbal habría que estimularlo en lo que ahora llamaríamos una buena terapia de lenguaje, pero sin presionarlo mucho, porque como quetzal que era, nunca sería bueno para aprender más de un idioma con mucha facilidad, no sería un buen cantor y quizás sería poco comunicativo de manera verbal, aunque podría ser muy bueno para el dibujo, la escritura y la caligrafía, porque su pronóstico era el de “ah dzib” (dibujante o escriba).
El sabio seguramente les decía a los padres que le dejaran al niño suficiente libertad para soñar despierto y alimentar su valiosa imaginación, aunque debían inducirlo a no perder la dimensión de la realidad, como el quetzal, que aunque vuele, siempre vuelve al mismo árbol.
Es decir, con ayuda de sus padres y de su comunidad, el niño debía ir construyendo una personalidad que le permitiera llegar a ser un hombre creativo y con su creatividad ser útil a la sociedad. Podría llegar a ser un escritor, un pintor o cualquier actividad parecida que exista en la actualidad.
Para una correcta búsqueda del augurio hay que saber la hora de nacimiento, ya que los mayas cuentan el inicio del día partir del primer rayo de sol, de manera que si alguien nació a la una o tres de la madrugada del 21 de marzo, en realidad su horóscopo es el del 20 de marzo, mientras que si nació cuando ya brillaba el sol del 21 o era la madrugada del 22 le corresponde efectivamente el del día 21. Es decir, hay que contar del amanecer de un día al amanecer del día siguiente.
El “Tzolkín”, más propiamente dicho “Bucxok”, calendario de 260 días, contenía 20 días, a cada uno de los cuales le correspondía un nombre y un way o espíritu animal y un coeficiente numeral que acentuaba o difuminaba la predicción sobre la personalidad del individuo.
El significado de los nombres de los días en maya es oscuro, debido a su incierto origen lingüístico y geográfico, por lo que es éstos son debatibles, sin embargo damos lo que significan en general.
| MAYA | QUICHE | NAHUATL | ESPAÑOL | MAYA |
| Imix | Imox | Cipactli | Cocodrilo | Origen |
| Ik | Iq’ | Ehecatl | Viento | Viento |
| Akbal | Aq’ab’al | Calli | Casa | Casa/Noche |
| Kan | K’at | Cuetzpalli | Lagartija | Serpiente |
| Chicchán | Kan | Cóatl | Culebra | Pequeño |
| Cimi | Kame | Miquiztli | Muerte | Muerte |
| Manik | Kej | Mázatl | Venado | Compra |
| Lamat | Q’anil | Tochtli | Conejo | Venus |
| Muluc | Toj | Atl | Agua | Nublado |
| Oc | Tz’i | Itzcuintli | Perro | Robo |
| Chuen | B’atz’ | Ozomatli | Mono | Mono |
| Eb | E | Mallinalli | Matorral | Escalera |
| Ben | I’x | Acatl | Caña | Lentitud |
| Hix | Aj | Ocelotl | Jaguar | Jaguar |
| Men | Tz’ikin | Cuauhtli | Aguila | Sabio |
| Cib | Ajmaq | Cozcacuauhtli | Zopilote | Antorcha |
| Cabán | No’j | Ollin | Movimiento | Tierra |
| Etznab | Tijax | Técpatl | Pedernal | Afilado |
| Cauac | Kawoq | Quiahuitl | Lluvia | Trueno |
| AHAU | Ajpu’ | Xóchitl | Flor | Dios/Rey |