OBSIDIANA, EL ACERO DE LOS MAYAS
Es para nosotros dificil concebir nuestra sociedad sin el uso de los metales, los vemos practicamente en todos lados y desde el sencillo acto de comer con el uso de cubiertos hasta la edificación de los lugares que habitamos casi todos construidos en concreto reforzado y acero. Y cuand hablamos del hecho que los mayas no emplearon los metales nos deja completamente sorprendidos cuando vemos los vestigios de las magnificas ciudades que habitaron.
Entre los pueblos prehispánicos en sustitución de las herramientas de metal se empleó la obsidiana: mineraloide de origen volcánico formada por el enfriamiento y endurecimiento de lava rica en óxido de silicio, cuya dureza es de 5.5 en la escala de Mohr —cuyo mayor exponente es el diamante con una escala de dureza de 10—que permitió que fuese empleada desde la fabricación de armas e instrumentos rituales hasta finas cuchillas quirúrgicas, como en el caso de los incas que lo emplearon para la trepanación craneana. Pese a que tenemos la idea general que la obsidiana es de color negro, existen también algunas variedades de gris, verde, café, violeta y hasta azul.
Se sabe que los primero yacimientos explotados por los mayas se dieron desde el preclásico en la ciudad de Kaminal Juyú en un área cercana denominada el Chayal, la mayor producción era de navajas prismáticas que comerciaban con los pueblos de la costa del pacífico. Otros yacimientos importantes fueron San Martín Jilotepeque e Ixtepeque. Conforme paso el tiempo se fueron mejorando las técnicas de manufactura, creando espejos pulidos y vasijas de obsidiana tallada. De hecho el polvo de obsidiana se empleaba entre otras cosas para pulir otras piedras o bien para ayudar a perforar las dentaduras de la realeza y hacerles incrustaciones del mismo mineral.
La obsidiana no tuvo solamente un carácter práctico, sino que se le llegó a atribuir poderes mágicos capaz de proteger de fuerzas malignas o curar la salud de un enfermo. Asi por ejemplo durante un eclipse las mujeres encinta solían colocarse un amuleto de obsidiana sobre el pecho para que la criatura no naciese con el paladar endido. Otros atributos que se le daba a la obsidiana era su capacidad de curar afecciones de los riñones.
Y para complementar este articulo integro dos documentos referentes la tema de Katzuo Aoyama y Fred W. Nelson, espero sean de gran utilidad para ustedes.