¿ANGELES MAYAS?

Publicado en por MM:.

Recuerdo que mi primera visita a la ciudad de Ek Balam localizada al norte de la ciudad de Valladolid, Yucatán fue para mi de lo más simbolica y sorpresiva. En compañia de unos amigos nos enfilamos temprano por la mañana hacia la autopista a Mérida. Nos desviamos hacia la entrada a Temozon con rumbo hacia la costa norte, al cabo de unos quince minutos estabamos en la desviación hacia la tan ansiada ciudad. Por un momento nos extraviamos y pedimos informes al primer transeunte que encontramos. Nos dio las respectivas señas y tomamos una carretera recien asfaltada pero muy estrecha. Casi por llegar nos sorprendio ver atravesar la carretera a una serpiente de no menos de tres metros en un verde iridicente hechizante. Para mi eso era una buena señal.

Al llegar a nuestro destino pagamos el derecho de entrada y nos dieron algunos informes y recomendaciones. Alli nos esperaba un muchacho de no mas de 12 años. El sería nuestro guía "oficial", su nombre desgraciadamente escapa de mi memoria, lo interesante es que a su corta edad contaba con mucha información que habia adquirido por su permanencia con el grupo de arqueólogos que se habian encargado del lugar. De su boca escuche por primera vez el término "ángeles mayas". Honestamente lo atribui mas a su imaginación infantil que a la realidad.

Nos llevo por lo que pude adivinar que en su mejor época fue sin duda una enorme calzada que comunicaba a la ciudad. Este amplio sacbé aun cumplía con su función. Llegamos hasta una doble muralla lo que me hizo recordar a una similar que habia visto de la ciudad de dos pilas, como método defensivo. Seguramente Ek Balam también tuvo su momento de asedio.

Pasado el doble muro llegamos a una estructura que jamas habia visto en alguna otra ciudad maya, un arco cuadruple orientado hacia los cuatro rumbos. Mi imaginación se hecho a volar, ¿cuantas personas habrian atravesado este lugar? para acceder a esta plataforma habia que subir desde el sur por una rampa inclinada muy pronunciada, el acceso no era fácil. Hacia los flancos oriente y poniente el acceso era menos dificil porque tiene escalinatas de seis peldaños, que sumados a la plataforma dan 13 niveles, ¿seria que querian simbolizar con ello el recorrido paulatino del sol?

Ya en la plaza apreciamos el templo del oval dedicado al Dios del viento, los templos gemelos, la estela del rey Ukit Kan Lek Tok quien gobernó del 770 al 801 d.C. y quién dió su mayor esplendor a la ciudad. Más allá hacia el oriente se alza la estructura X, que junto con los templos gemelos son los marcadores arqueoastronómicos de la ciudad.

Nuestro guía nos llevo hacia el juego de pelota donde nos comento se descubrieron pinturas del dios K´awil el representante de la autenticidad de las dinastías mayas. Desgraciadamente no estaba permitido el acceso para apreciarlas. Nuestro recorrido continuo hacia el norte para llegar a la plaza de la acrópolis, los templos de los costados oriente y poniente estaban aun sin consolidarse, la selva se negaba a entregarnos sus secretos.

Frente a nosotros se levantaba otra estructura en trabajo de restauración, la acrópolis. Era imponente, una amplia escalinata central flanqueada por dos puertas tetaromorfas (en forma de fauces de monstruo) con glifos y doble cabeza de serpientes con un disco central elaboradas en estuco.

Llamo mi atencion que la estructura en su base presentaba un diseño serpentino con muros que se remeten y sobresalen de manera zigzagueante, simulando el desplazamiento de una serpiente. Alli una serie de entradas a las diez diferentes cámaras. Subimos la escalinata, el ascenso para mayor comodidad debia hacerse de manera zigzagueante imitando también el movimiento de una serpiente. Llegamos a una plataforma casi en la cúspide. Alli me quede sorprendido, otra puerta teratomorfa construida en estuco perfectamente conservada, sin grietas, sin daño aparente. Pareciera que los constructores mayas habian terminado recien su trabajo. A su lado una representacion de una casa con techumbre de paja, en el mismo estado de conservación.

Unas enormes fauces con una serie de dientes franqueaban la puerta. Volutas y rostros del dios K´awil adornaban los muros laterales, pero lo mas impresionante estaba en el remate de la estructura. Alli ante nuestros ojos estaban "los ángeles mayas". Dos personajes de pie tenían detrás de ellos claramente sendos adornos de plumas. Dicen que la mente ve lo que quiere ver, en realidad estos personajes son dos guerreros adornados con largas plumas de quetzal, uno de ellos tiene el cráneo cónico simulando la cabeza de una serpiente o pol kan, deformidad que los mayas se autoprovocaban desde el nacimiento. Sobre el una cabeza de jaguar o balam, muy a tono con el nombre del sitio. El otro con un tocado en forma de rostro solar; ambos guerreros portando cinturones protectores y ex o taparrabos hechos de piel de jaguar, que delatan que estabamos ante la representación de dos jugadores de pelota. Sus miradas fijas pareciesen mirar hacia su interior. Uno de ellos esta haciendo una señal con sus manos semejante a un mudra oriental.

Dejamos esta impresionante escena y nos dirijimos de nuevo a la escalinata. Nuestra visita termino al llegar a la cúspide, desde alli nos decia nuestro guía que en un dia claro era posible ver la ciudad de Chichen Itza. La vista era magnifica, el cielo y la selva envueltos en un mágico abrazo,  tal vez después de todo los "ángeles mayas" no eran a fin de cuentas una ilusión, un paisaje así solo podía ser obra de ellos.



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